Nombres de la enfermedad
Enfermedades excluidas
Criterios de diagnóstico
Diagnosis diferencial
Prevalencia
Descripción clínica
Tratamiento
Etiología
Métodos de diagnóstico
Diagnóstico prenatal
Palabras clave
Referencias
Nombres de la enfermedad
Mucopolisacaridosis tipo I
MPSI
Déficit de alfa-L-iduronidasa
Déficit de IDA
Déficit de IDUA
Enfermedad de Hurler
Enfermedad de Scheie
Síndrome de Hurler-Sheie
Enfermedades excluidas
Mucopolisacaridosis tipo II
Mucopolisacaridosis tipo VI
Criterios de diagnóstico
Desorden progresivo de almacenamiento lisosomal caracterizado por displasia esquelética, características faciales toscas y retraso mental.
Diagnosis diferencial
Mucopolisacaridosis tipo II
Mucopolisacaridosis tipo VI
Prevalencia
La prevalencia se ha estimado en 1/111,000 nacimientos en Australia (1) a 1/84,000 en los Países Bajos (2).
Descripción clínica
En la enfermedad de Hurler, la forma severa de déficit de alfa-L-iduronidasa, los primeros síntomas como el retraso en el desarrollo mental, deformidades del esqueleto (gibbus) y las hernias inguinales aparecen en torno a los 8 meses de vida. Más adelante, se observan hepatoesplenomegalia y transformación de las características faciales en toscas con un puente nasal deprimido. La piel se engruesa y la lengua se agranda. Hay un deterioro de la audición debido a la combinación de problemas conductivos y neurosensoriales. El examen del ojo revela opacificación corneal. Los niños sufren a menudo infecciones pulmonares que están causadas por la obstrucción de los tractos respiratorios superior e inferior. Los síntomas adicionales incluyen enanismo desproporcionado y contracturas articulares. La ecocardiografía muestra un engrosamiento de las válvulas aórtica y mitral y cardiomiopatía (3). No es infrecuente el aumento progresivo del ventrículo cerebral conduciendo a un aumento de la presión intracraneal. La mayoría de los niños afectados fallecen a los 10 años de edad por infecciones respiratorias o complicaciones cardiacas. Los cambios radiográficos observados en la MPS-1H son denominados disostosis múltiple y son un sello característico de todas las mucopolisacaridosis (y las enfermedades de depósito de glicoproteínas). Se muestran macrocráneo con engrosamiento del calvario, aumento y silla turca en forma de J, deformidades de la columna vertebral y pelvis y acortamiento de los metacarpos y falanges. Los pacientes con la forma adulta del déficit de la alfa-iduronidasa (enfermedad de Scheie, MPS IS), son mentalmente normales, estando implicados predominantemente el esqueleto, corazón y ojos. Se observa a menudo opacificación corneal, glaucoma y degeneración retiniana. El síndrome del túnel carpiano, causado por las compresión del nervio mediano no es infrecuente. La apnea del sueño, causada por la obstrucción de las vías aéreas, hace necesaria la traqueotomia en algunos pacientes. El engrosamiento difuso de la dura madre en la región cervical puede conducir a una mielopatía compresiva (4).
Los pacientes con un fenotipo intermedio (síndrome de Hurler/Scheie, MPS I H/S) están caracterizados por una implicación somática progresiva con un ligero retraso mental o sin él. Las enfermedades de Hurler y Scheie son justo los puntos extremos de un amplio espectro fenotípico del déficit de alfa-iduronidasa.
Tratamiento
Actualmente solo está disponible un tratamiento paliativo para los pacientes de MPS I. En MPS IS, puede ser necesario el trasplante de córnea (enfermedad de Scheie), un audífono puede mejorar la audición, y la sustitución de la válvula aórtica puede ser beneficiosa.
En la MPS IH, son necesarias en la mayoría de los pacientes la adenoidectomía y drenaje del oído medio, se recomienda una descompresión carpiana para el síndrome del túnel carpiano y la hidrocefalia, observada en algunos pacientes debería mitigarse mediante la inserción de una válvula de derivación.
Muchos pacientes con MPS-I han recibido transplantes de médula espinal (5). Después de que se halla normalizado con éxito la activad enzimática leucocitaria, disminuye la organomegalia y se mejora la movilidad articular. Continua siendo cuestionable si la función cerebral puede mejorarse en pacientes con retraso mental. Algunos pacientes mantienen la capacidad de aprender o el cociente intelectual, mientras que en otros continua el deterioro. La aplicación amplia de esta terapia está limitada por la alta morbilidad y mortalidad de este procedimiento, la baja disponibilidad de donantes compatibles y las dificultades del transplante.
La corrección del defecto metabólico mediante la administración del enzima ausente ha sido exitosa en modelos animales (6). Se han iniciado ensayos clínicos con sustitución del enzima en la mucopolisacaridosis I (7), pero los resultados a largo plazo aún no están disponibles. La transferencia génica utilizando vectores retrovirales corrige el defecto metabólico en las células de la médula espinal de los pacients MPS I pero los resultados no son aún valorables (8).
Etiología
La MPS-I esta originada por un déficit del enzima lisosomal alfa-iduronidasa que está implicado en la degradación de los dermatan y heparan sulfatos. El gen codificante se localiza en el cromosoma 4p16. El número de mutaciones detectadas explica la amplia heterogeneidad fenotípica de la enfermedad (9).
Métodos de diagnóstico
El diagnóstico clínico de la MPS-IH se realiza mediante la detección de un incremento en la excreción urinaria de dermatan y heparan sulfatos. Para confirmar el diagnóstico es necesaria la cuantificación de la actividad en leucocitos o fibroblastos cultivados.
Diagnóstico prenatal
Puede realizarse un diagnóstico prenatal mediante cuantificación de la actividad enzimática en células amnióticas o coriónicas cultivadas.
Palabras clave
mucopolisacaridosis tipo I
mucopolisacaridosis tipo IH
mucopolisacaridosis tipo IS
mucopolisacaridosis tipo IH/IS
enfermedad de Hurler
enfermedad de Scheie
síndrome de Hurler/Scheie
disostosis múltiple
heparan sulfato
dermatan sulfato
sustitución de enzima
terapia génica
Referencias
(1) Meikle PJ, Hopwood JJ, Clague AE, Carey WF: Prevalence of lysosomal
storage disorders. JAMA 281 (1999) 249-254.
(2) Poorthuis BJ, Wevers RA, Kleijer WJ, Groener JE, de Jong JG, van
Weely S, Niezen-Koning KE, van Diggelen OP: The frequency of lysosomal
storage diseases in The Netherlands. Hum Genet 105 (1999) 151-156.
(3) Wippermann CF, Beck M, Schranz D, Huth R, Michel-Behnke I, Jungst
BK: Mitral and aortic regurgitation in 84 patients with mucopolysaccharidoses.
Eur J Pediatr 154 (1995) 98-101.
(4) Boor R, Miebach E, Bruhl K, Beck M: Abnormal somatosensory evoked
potentials indicate compressive cervical myelopathy in mucopolysaccharidoses.
Neuropediatrics 31 (2000) 122-127.
(5) Peters C, Shapiro EG, Anderson J, Henslee-Downey PJ, Klemperer MR,
Cowan MJ, Saunders EF, de Alarcon PA, Twist C, Nachman JB, Hale GA, Harris
RE, Rozans MK, Kurtzberg J, Grayson GH, Williams TE, Lenarsky C, Wagner
JE, Krivit W: Hurler syndrome: II. Outcome of HLA-genotypically identical
sibling and HLA-haploidentical related donor bone marrow transplantation
in fifty-four children. The Storage Disease Collaborative Study Group.
Blood 91 (1998) 2601-2608.
(6) Kakkis ED, McEntee MF, Schmidtchen A, Neufeld EF, Ward DA, Gompf
RE, Kania S, Bedolla C, Chien SL, Shull RM: Long-term and high-dose trials
of enzyme replacement therapy in the canine model of mucopolysaccharidosis
I. Biochem Mol Med 58 (1996) 156-167.
(7) Kakkis ED, Muenzer J, Tiller GE, Waber L, Belmont J, Passage M,
Izykowski B, Phillips J, Doroshow R, Walot I, Hoft R, Yu KT, Okazaki S,
Lewis D, Lachman R, Thompson JN, Neufeld FE: Enzyme-replacement therapy
in mucopolysaccharidosis I. N Engl J Med 344 (2001) 182-188.
(8) Fairbairn LJ, Lashford LS, Spooncer E, McDermott RH, Lebens G, Arrand
JE, Arrand JR, Bellantuono I, Holt R, Hatton CE, Cooper A, Besley GT, Wraith
JE, Anson DS, Hopwood JJ, Dexter TM: Long-term in vitro correction of alpha-L-iduronidase
deficiency (Hurler syndrome) in human bone marrow. Proc Natl Acad Sci USA
93 (1996) 2025-2030.
(9) Bunge S, Kleijer WJ, Steglich C, Beck M, Schwinger E, Gal A: Mucopolysaccharidosis
type I: identification of 13 novel mutations of the alpha-L-iduronidase
gene. Hum Mutat 6 (1995) 91-94.